Tu estilo de conflicto
El estilo de conflicto evasivo
Si tu estilo es evasivo, das un paso atrás cuando un desacuerdo se calienta. Cambias de tema, sales de la habitación o esperas un momento mejor. Muchas veces decides que el asunto no merece el disgusto, y muchas veces aciertas.
La fortaleza es la calma. Rara vez dices algo de lo que te arrepientas, las pequeñas molestias pasan sin escena y os das a los dos tiempo para enfriaros. El coste es que algunas cosas no pasan. Un asunto del que nunca se habla puede quedarse bajo la superficie, y una pareja que quiere hablar puede leer tu silencio como desinterés.
Haces las paces volviendo a la normalidad: una broma, algo de picar compartido en el sofá, una noche cualquiera. Para ti, eso es la reparación.
Qué ayuda: cuando te apartes, di cuándo vas a retomarlo, y hazlo. Empieza con una sola frase sobre cómo te sientes. Las conversaciones cortas y previstas, en un momento tranquilo, te irán mucho mejor que un enfrentamiento.
Otros resultados: Competitivo · Colaborador · Negociador · Complaciente





